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  • Xabier Michelena

    Reumatólogo en el Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona

    Optimizar consultas telemáticas en reumatología

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Debido a la situación provocada por la pandemia del coronavirus, muchas de las consultas de seguimiento con el reumatólogo se están realizando de manera telemática. Esto ocasiona muchas veces dudas e incluso hay pacientes que no se sienten igual de cómodos o que pueden tener la sensación de que su seguimiento no es igual.

Hablamos con el doctor Xabier Michelena, reumatólogo en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, sobre cómo resolver nuestras dudas y optimizar las consultas. 

Cuando empezó todo esto la primera sensación fue de rechazo, tanto por parte de médicos como por pacientes, y yo creo que hay que darle la vuelta a esto y verlo como una oportunidad para explorar nuevas vías de comunicación médico-paciente. 

Hoy voy a intentar desgranar un poco las cosas positivas que nos ofrecen las consultas telemáticas y una serie de recomendaciones para que estas consultas telemáticas sean más satisfactorias. 

Mi primera recomendación es un mensaje de tranquilidad. Una consulta telemática no siempre reemplaza una consulta presencial. Como paciente, uno se puede sentir amenazado cuando hay un cambio de presencial a telemático, y pensar que su reumatóloga no lo quiere ver, pero no es así, es decir, si el paciente está mal o hay dudas o su reumatóloga considera que tiene que ver al paciente, pues eso será así, y de hecho debemos tener mecanismos para hacerlo de forma rápida.

Mi recomendación, que cuelga de esta, es que dediquéis unos minutos de vuestra consulta a establecer con vuestra reumatóloga cuál es la manera más idónea de contactar o de acudir si uno está mal: si ir a urgencias, si llamar, si enviar un correo electrónico… cada servicio tendrá su mecanismo. Por ejemplo, nosotros en nuestro servicio tenemos un correo electrónico de toda la unidad, donde los pacientes pueden contactarnos y rápidamente damos respuesta, los citamos si hace falta verlos, etc.

 

Es cierto que hay otras vías, más allá de la telefónica. ¿Cuáles son, en tu opinión, las más adecuadas?

Otras vías pueden ser la videoconferencia o incluso el correo electrónico, yo os pondría el ejemplo de un paciente mío que lo hacemos a través del correo electrónico. El paciente tiene un horario laboral largo y no puede atender a una llamada que no sabe exactamente cuándo va a ser, que es uno de los problemas que comentaremos más adelante. 

Entonces lo que hacemos, el paciente tiene una Espondiloartritis Axial, él me envía los cuestionarios cumplimentados que yo utilizo habitualmente en esta enfermedad, como son el BASDAI y el ASAS-HI y entonces yo ya tengo los resultados de la analítica en el sistema y básicamente él me comenta los problemas, síntomas que tiene, si está bien o no, y yo le contesto pues un poco con el plan, lo que hemos visto de resultados, etc. 

Son otras maneras de hacer una consulta telemática y sentíos libres de comentar con vuestras reumatólogas cuál puede ser el método más adecuado en vuestro caso. 

¿Y cómo debemos prepararnos para la consulta? ¿Qué debemos incluir en nuestra lista de temas a tratar?

Cuando se aproxime la fecha que tengáis programada la visita, ya os habrán avisado por carta o por mensaje – la metodología que utilice vuestro hospital-, pues hay que preparar esa famosa lista. Evidentemente, esta lista es libre y uno puede poner todo lo que quiera comentar con su reumatóloga, pero yo os voy a dar una serie de ítems que deben estar ahí, porque creo que son importantes y que se deben comentar en cada consulta.

La primera, y que parece obvia, es la percepción de control de enfermedad, si uno piensa que está bien o no está bien, y eso debe ser binario, es decir, tenemos que hacer el esfuerzo de pensar antes de la consulta si estamos controlados o no. A partir de aquí, podemos añadir matices: “estaba mejor hace unos meses”, o “no estoy como al principio, pero estoy mejor que hace unos meses”, etc. Pero hay que hacer ese esfuerzo de pensar cómo estamos.

A partir de aquí uno ya puede pensar los síntomas que tiene, si tiene dolor de espalda, si está controlado por la noche, si no, si le molesta más por el día, etc. Con estas dos preguntas de percepción de control de enfermedad y síntomas específicos, vuestra reumatóloga ya se hará una idea de cómo estás. 

A partir de aquí puede haber síntomas que no estén relacionados con la enfermedad o que uno tenga dudas, y esto se puede añadir a partir de aquí, pero es importante que centremos los primeros minutos de la consulta a cómo uno cree que está de la enfermedad, porque a veces empezamos al revés con estas dudas, estos síntomas que no sabemos, etc.

Otro ítem que siempre debe estar es la medicación. Es decir, antes de la consulta uno debe tener claro qué está tomando y comprobarlo con su reumatóloga, porque a veces hay confusión, el paciente y la reumatóloga no están en la misma página y uno piensa que toma una cosa, el otro piensa que toma otra y no queda claro. Es bueno comprobarlo antes de seguir con la consulta. 

A partir de aquí puede haber otras dudas, comentarios que esto ya es un poco más libre, pero sí que mi recomendación es que antes haya siempre estos ítems, percepción de control de enfermedad, síntomas específicos y medicación.  

Lo siguiente a apuntar en vuestra lista, y creo que es relevante que esté en la lista, es que os vayáis con un plan. Es decir, cuando hayáis comentado todo lo que tengáis que comentar con vuestra reumatóloga, que acabéis la consulta teniendo claro cuál es el plan farmacológico -de medicación, sigo con la medicación, la paro… – y cuál es el plan no farmacológico – ¿hay alguna recomendación que deba tener en cuenta?, ¿deporte?, etc. -, porque a veces dedicamos mucho tiempo en la consulta a hablar sobre los síntomas, explorar etc., pero después lo más importante, y el objetivo al final de la consulta, que es tener un plan claro de qué es lo que voy a hacer en los siguientes días, semanas y meses, hasta que vuelva a tener una consulta o hasta que tenga que contactar con mi reumatóloga para esclarecer lo que sea.

Y por último y para acabar, lo que hemos comentado antes, establecer los circuitos de contacto, es decir, si estoy mal, ¿voy a urgencias?, ¿os llamo primero?, ¿os envío un correo?, lo que cada servicio funcione mejor y considere, pero es importante que nos vayamos de la consulta teniendo claro esto también. 

 

Un tema importante, que a veces crea mucha frustración por las dos partes, son las dificultades para contactar o los retrasos a la hora de llamar. ¿Cómo podemos mejorar esto?

Pues una obviedad sería comprobar con el hospital que el teléfono es el correcto. Que el teléfono es vuestro móvil a poder ser, que no es un fijo, que no es de una casa en la que ya no vivís o la casa de vuestros padres, esto es importante para que evidentemente esa consulta pueda ocurrir.

Otro tema que genera problemas es que, como reumatólogas, no siempre podemos llamar a la hora establecida o incluso nos retrasamos o llamamos al día siguiente, porque muchas veces nos coinciden visitas presenciales y telemáticas. Entonces, creo que es conveniente, igual que lo haríamos en una consulta presencial, avisar al trabajo que puede ser que durante ese día o durante esos días nos ausentemos unos minutos porque nos van a llamar del hospital para hacer la consulta telemática. Entonces no nos da ese apuro o intentamos ir rápido para acabar la consulta porque estamos en el trabajo. Esto facilita que la comunicación sea más fluida entre la reumatóloga y el paciente.

Otra manera de agilizar el proceso y hacer más fluida esa comunicación suele ser aprovechando las opciones que nos ofrece hoy en día la tecnología, ¿no?

En el caso de la reumatología, y la espondiloartritis en concreto, utilizamos los que denominamos los PROs, esos cuestionarios que vosotros rellenáis con la puntuación sobre varias preguntas, y esa puntuación nosotros la utilizamos en las consultas. Pues estos cuestionarios, estos PROS, se pueden hacer a través de una aplicación móvil y después mandarlo a vuestra reumatóloga. Esto facilita y acelera la comunicación entre médico y paciente. 

En el caso de la espondiloartritis, un ejemplo es la aplicación de ASAS, que la podéis encontrar y allí tenéis los cuestionarios y entonces una vez hechos pues os pide el correo electrónico de vuestro médico y se envía.

Seguro que en los próximos meses/años van a aparecer o se van a desarrollar aplicaciones más avanzadas. Nosotros estamos trabajando en un prototipo de aplicación móvil en la que el paciente directamente nos puede contactar a través de la aplicación, se puede pedir cita, nos puede colgar mediciones, y esto yo creo que será generalizado en los próximos años en muchos hospitales y beneficiará mucho la relación reumatóloga-paciente, que creo que es al final lo que debemos preservar.

 

Hasta aquí las recomendaciones del doctor Xabier Michelena sobre cómo preparar las consultas telemáticas con el reumatólogo, desde Espondilopedia esperamos que os haya gustado y que ayude a que vuestra relación reumatólogo/paciente sea un poco más satisfactoria. ¡Nos vemos pronto con nuevos materiales!

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