CONOCE LA ENFERMEDAD

¿QUÉ ES?


La espondiloartritis es una familia variada de enfermedades reumáticas diferentes pero interrelacionadas entre sí, ya que comparten una serie de síntomas y de mecanismos precipitantes de la enfermedad y de respuesta a los tratamientos. Además, estas patologías se asocian frecuentemente al marcador genético HLA-B27. En Europa, las espondiloartritis tienen prevalencia en aproximadamente entre un 0,3 y 1,8% de la población, lo que supone al menos medio millón de pacientes en España.

Este tipo de patologías son más frecuentes en varones jóvenes, siendo la edad de inicio anterior a los 30 años.

Dentro de la familia de las espondiloartritis se encuentran actualmente tanto la Espondiloartritis Axial como la Artritis Psoriásica, además de las artritis reactivas a infecciones y las artritis relacionadas con la enfermedad inflamatoria del intestino.

Dentro de la Espondiloartritis Axial podemos diferenciar actualmente dos estadios de la enfermedad: uno de ellos más inicial y precoz, denominado Espondiloartritis Axial No Radiográfica, y otro más avanzado llamado Espondilitis Anquilosante.

LA ESPONDILITIS ANQUILOSANTE:


La Espondilitis Anquilosante es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta fundamentalmente a las articulaciones de la columna espinal y a las articulaciones sacroilíacas, es decir, la zona de unión de la columna con las caderas. También se puede inflamar la entesis (el punto de unión del tendón con el ligamento al hueso), siendo típico en el talón o la rodilla y cursando con dolor intenso y limitante. La Espondilitis Anquilosante es la más frecuente de todas las Espondiloartritis.

Los pacientes con Espondilitis Anquilosante ya muestran alteraciones en la radiografía a nivel espinal y/o sacroilíacas. Conforme progresa la enfermedad, existen 4 fases de afectación de las articulaciones sacroilíacas.

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LA ESPONDILOARTRITIS AXIAL NO RADIOGRÁFICA:


Las personas con Espondiloartritis Axial No Radiográfica pueden presentar signos y síntomas similares a la Espondilitis Anquilosante, incluyendo dolor crónico lumbar y pérdida funcional, aunque, como su nombre indica, aún no muestran alteraciones radiográficas que señalen un daño en la estructura ósea. Al no presentar alteraciones en la radiografía, el diagnóstico es más complejo y puede alargarse durante un largo periodo de tiempo.

Para intentar mejorar el diagnóstico en casos de sospecha de Espondiloartritis Axial, se ha incorporado la resonancia magnética nuclear para la valoración de las articulaciones. Este tipo de prueba permite determinar si hay inflamación de las articulaciones sacroilíacas, las cuales en algunos de los casos se ven afectadas inicialmente en la evolución de la enfermedad. De esta forma, la resonancia magnética nuclear permite el diagnóstico precoz en determinados casos (solo se detecta en aproximadamente el 50% de los pacientes).

Hasta no hace mucho, el retraso en el diagnóstico de la Espondiloartritis Axial era de hasta 8 años, pero, gracias a diversos programas de diagnóstico precoz de esta patología, como el programa Esperanza, se ha conseguido un gran avance, reduciendo el periodo a menos de 2 años.

Recientemente, se ha comprobado que entre el 5 y el 10% de los casos de Espondiloartritis Axial No Radiográfica puede evolucionar a Espondilitis Anquilosante. Además, este porcentaje se eleva al 20% en los casos en los que se observa una inflamación importante en la resonancia de las sacroilíacas.

Aunque existe una mayor actividad inflamatoria en la Espondiloartritis Axial que en la Espondiloartritis Axial No Radiográfica, las dos formas de la enfermedad son muy similares en cuanto a las manifestaciones de la enfermedad.

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