CONOCE LA ENFERMEDAD

TRATAMIENTOS PARA LA ARTRITIS PSORIÁSICA:


Los objetivos del tratamiento de la Artritis Psoriásica se resumen en 4 puntos principales:

1) Reducir o eliminar el dolor y la inflamación.

2) Mejorar la limitación de los movimientos y la función articular.

3) Evitar el daño articular, la progresión de la enfermedad.

4) Mejorar la calidad de vida del paciente.

Al tratarse de una enfermedad heterogénea y muy variable, es muy importante plantear el tratamiento de la Artritis Psoriásica de forma individual, según el tipo de Artritis Psoriásica, su localización, el tipo de afectación (artritis periférica, dactilitis y/o entesitis, afectación de la columna y de la piel, etc.), la gravedad de la enfermedad y la respuesta previa a otros tratamientos, para poder utilizar adecuadamente el tratamiento.

El tratamiento debe ser consensuado entre el médico y el paciente. Es importante que el reumatólogo se encargue de explicar al paciente la enfermedad y el tratamiento, con sus beneficios y sus riesgos. Una vez que el paciente lo ha comprendido, deberá dar su consentimiento y aceptación del tratamiento.

Actualmente diferenciamos dos tipos de tratamientos para Artritis Psoriásica: los no farmacológicos y los farmacológicos

TRATAMIENTO NO FARMACOLÓGICO:

Es muy importante realizar un tratamiento no medicamentoso, tratando de llevar unos hábitos de vida saludables y realizando ejercicio físico, manteniendo bajo control los factores de riesgo cardiovasculares como la tensión arterial, los niveles en sangre de colesterol y glucosa y no fumar.

Entre los hábitos de vida saludables están: llevar una dieta adecuada y evitar el tabaco, el alcohol, la obesidad/ sobrepeso y el estrés. Todo ello está directamente relacionado con el buen control de la Artritis Psoriásica y la psoriasis cutánea.

DIETA:

La dieta es muy importante para lograr un buen control de la enfermedad. Una dieta equilibrada y baja en calorías, evitando alimentos altos en colesterol (carnes procesadas, bollería industrial, snacks) y que sea rica en frutas, verduras, pescado y legumbres puede ayudarnos a equilibrar nuestro peso y mantener el colesterol a raya. En definitiva, llevar una dieta mediterránea hipocalórica y evitar las comidas con exceso de sal nos ayudará a controlar los factores de riesgo cardiovascular (niveles de colesterol, obesidad, diabetes y tensión arterial).

TABACO Y ALCOHOL:

Según los últimos estudios, el tabaco tiene un efecto negativo en la enfermedad, en la evolución de la artritis y en la respuesta del paciente a los tratamientos. El consumo de tabaco provoca también un mayor riesgo cardiovascular y una mayor progresión de la Artritis Psoriásica en aquellos pacientes con afectación de la columna vertebral, favoreciendo la anquilosis. Además, es conocido por todos su factor cancerígeno. Por todos estos motivos, es muy recomendable dejar de fumar.

En cuanto al alcohol, resulta perjudicial, ya que empeora el hígado graso y, además, contraindica el uso de los tratamientos que afectan al hígado.

OBESIDAD:

El control del peso reduce el riesgo cardiaco y ayuda a controlar los factores de riesgo cardiovascular: reduce la tensión arterial, el colesterol y los niveles de glucemia. Además, es un factor clave para controlar la inflamación y, por tanto, la Artritis Psoriásica y la psoriasis cutánea. También mejorará la respuesta a los tratamientos por parte del paciente.
Adicionalmente, existe una relación directa entre la obesidad y un factor mecánico en las articulaciones de carga como las rodillas o las caderas.

EVITAR EL ESTRÉS:

Se ha demostrado que el estrés se asocia con la aparición tanto de la psoriasis cutánea como de la Artritis Psoriásica. Practicar ejercicio físico de manera regular, realizar prácticas de relajación, la meditación y disfrutar del tiempo libre con familiares y amigos favorece el buen control de la enfermedad.

Por otra parte, es muy importante realizar actividad física de manera regular, ya que el ejercicio y el deporte son un pilar básico del tratamiento de la Artritis Psoriásica. Descubre aquí los tipos de ejercicios recomendados y sus beneficios para el control de la enfermedad.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

Los tratamientos medicamentosos mejoran el dolor y la inflamación propios de la Artritis Psoriásica, evitando lesiones en las articulaciones y mejorando la calidad de vida del paciente. Veamos los diferentes tipos de medicamentos indicados para esta patología:

LOS ANTIINFLAMATORIOS:

Son un grupo grande de medicamentos, entre los que se encuentran el ibuprofeno, el naproseno, el diclofenaco o el etoricoxib. Tienen una acción directa sobre la inflamación, produciendo un alivio rápido del dolor y la rigidez. No obstante, es importante tener en cuenta y evaluar los efectos que estos medicamentos pueden producir a nivel digestivo y cardiovascular. En la práctica, es frecuente restringir el uso cuando hay dolor. En cuanto al aumento del riesgo de sangrado digestivo, se puede reducir con el uso de medicamentos protectores gástricos.

Será importante para el médico evaluar los riesgos añadidos, principalmente digestivos y cardiovasculares, y, en la práctica, es frecuente restringir el uso cuando hay dolor. En cuanto al aumento del riesgo de sangrado digestivo, se puede reducir con el uso de medicamentos protectores gástricos. Además, es importante tener en cuenta que nunca se debe tomar 2 antiinflamatorios juntos y que es el profesional sanitario quien debe pautar cómo y cuándo tomarlos.

LOS CORTICOESTEROIDES:

Los corticoides son medicamentos utilizados por su efecto antiinflamatorio potente. Pese a su gran utilidad, este tipo de medicamentos puede tener diferentes efectos adversos, especialmente cuando se utilizan en tratamientos prolongados y dosis altas. A bajas dosis y en tratamientos de corta duración, los efectos adversos de estos medicamentos son, en general, leves y poco frecuentes.

Será muy importante conocer, si se dieran, los efectos secundarios del tratamiento con corticoides: hinchazón de la cara y extremidades, infecciones, elevación de la tensión arterial, elevación del azúcar en sangre, cambios de humor, osteoporosis o catarata en el ojo.

FÁRMACOS MODIFICADORES DE LA ENFERMEDAD (FAME):

Se denominan fármacos modificadores de la enfermedad (FAME) al grupo de medicamentos utilizados para disminuir o inhibir la inflamación y frenar la actividad de la enfermedad, logrando una importante mejoría de la Artritis Psoriásica. Se utilizan en aquellos casos en los que haya una importante afectación o que hayan fallado previamente a los antiinflamatorios.

Estos medicamentos actúan lentamente y, en ocasiones, su eficacia no es evidente hasta entre tres y seis semanas después de iniciar el tratamiento.

Existen dos tipos de tratamiento modificador para la Artritis Psoriásica:

  • Tradicionales: el Metotrexato, la Leflunomida, la Sulfasalazina y la Ciclosporina. Los más utilizados son los dos primeros.
  • Nuevo tratamiento modificador de la enfermedad: el Apremilast.

METOTREXATO

Es eficaz para el control de la psoriasis y la Artritis Psoriásica articular, aunque no es eficaz en las formas de afectación de la columna.

La toxicidad del Metotrexato disminuye gracias a la administración de ácido fólico, con la toma de un comprimido 48 horas después de la última toma de Metotrexato.

SULFASALAZINA

La Sulfasalazina es eficaz en aquellos pacientes con afectación articular.

LEFLUNOMIDA

La Leflunomida es eficaz en la afectación articular. Se administra por vía oral, habitualmente en dosis de 20 mg/día (aunque también puede administrarse en dosis de 10 mg/día). Tiene una rapidez de acción similar al Metotrexato, es decir, de entre 4 y 8 semanas.

Los nombres comerciales de la leflunomida son Arava y Lefluartil.

CICLOSPORINA

La ciclosporina es eficaz para la psoriasis cutánea y tiene un efecto más modesto en la artritis. Se administra por vía oral, en dos dosis al día. Este fármaco se dosifica según el peso corporal: entre 2,5 y 4 mg/kg al día.

APREMILAST

El nombre comercial es Otezla y está indicado para el tratamiento de la psoriasis cutánea y para la Artritis Psoriásica que ha rechazado el tratamiento con antiinflamatorio o con fármacos modificadores de la enfermedad tradicionales. La administración es por vía oral en dosis de 30 mg cada 12 horas, iniciada en dosis paulatinamente creciente.

Es importante tener en cuenta que el Apremilast no se debe administrar durante el embarazo ni tomar con alcohol.

TRATAMIENTO BIOLÓGICO:

Los tratamientos biológicos son proteínas muy similares a las humanas que bloquean las moléculas que intervienen en la inflamación articular, actuando sobre la respuesta inmunológica que ocurre en la Artritis Psoriásica.

Los tratamientos biológicos se utilizan cuando falla el tratamiento no biológico de primera línea:

En Artritis Psoriásica periférica: Cuando los fármacos tradicionales no responden o no se pueden recetar.

En Artritis Psoriásica axial (afectación de la columna): Cuando el paciente no responde al menos a 2 antiinflamatorios (cada uno de los antiinflamatorios durante 4 semanas) o a la dosis máxima recomendada o tolerada.

Antes de iniciar un tratamiento biológico es de vital importancia realizar un examen médico preventivo para descartar las siguientes patologías:

  • Tuberculosis, mediante una radiografía del tórax y una prueba de la tuberculina o mantoux (Prueba cutánea utilizada para el diagnóstico de la infección de tuberculosis silenciosa o latente).
  • Infecciones de hepatitis por virus de la hepatitis B o C e infección por VIH (virus inmunodeficiencia humana).

Hay dos tipos de tratamiento biológico para la Artritis Psoriásica: los tratamientos biológicos inhibidores del TNF (anti-TNFα) y los no anti-TNFα:

TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS NO anti-TNFα:

1-USTEKIZUMAB: comercializado como Stelara. Dosis: 45 mg, cada 12 semanas, subcutánea.

2-SECUKINUMAB: comercializado como Cosentyx. Dosis: 150 mg, cada 4 semanas, subcutánea.

TRATAMIENTOS BIOLÓGICOS anti-TNFα:

1-Infliximab: nombre comercial: Remicade. Entre los biosimilares comercializados están Hospira, Remsima e Inflectra. Infusión IV.

2-Etanercept: comercializado como Enbrel. Dosis: 50 mg, una vez la semana, subcutánea.

3-Adalimumab: comercializado como Humira. Dosis: 40 mg, quincenal, subcutánea.

4-Golimumab: comercializado como Simponi. Dosis: 50 mg, cada 4 semanas, subcutánea.

5- Certolizumab: comercializado como Cimzia; Dosis 200 mg, cada 15 días, subcutánea.

Adicionalmente, es muy importante tener en cuenta que el tratamiento anti-TNF está contraindicado en los siguientes casos:

  • Infecciones activas, tumores, insuficiencia cardiaca grave y enfermedades neurológicas como la Esclerosis múltiple.
  • En caso de alergia al principio activo o excipientes. También en caso de alergia al látex (salvo el Simponi-Golimumab, que no lleva látex).
  • Durante el embarazo y la lactancia.

Es de vital importancia tener en cuenta que algunos de estos medicamentos no se deben administrar en caso de embarazo ni se deben combinar con el consumo de alcohol. Además, durante el tratamiento se debe realizar una correcta monitorización, llevando a cabo controles analíticos de las células en sangre, hígado y riñón.

Los efectos adversos leves más frecuentes son:

– En caso de administración subcutánea se puede dar una reacción local en el punto de la inyección, con enrojecimiento y dolor local. Estas reacciones son limitadas, duran entre 3 y 5 días y no requieren de la interrupción del tratamiento.

– Reacciones alérgicas a Infliximab, con síntomas inespecíficos como fiebre, escalofríos, dolor torácico, hipertensión o hipotensión, picor y dolor de cabeza. Se debe interrumpir el tratamiento y, si es necesario, tratar los síntomas.

– Infecciones. Las más frecuentes son las infecciones de las vías respiratorias altas (resfriados, sinusitis, bronquitis, catarros).

– Reacciones digestivas, con dolor abdominal y molestias digestivas.

No se ha visto que estos tratamientos aumenten el riesgo de cáncer en pacientes con psoriasis y Artritis Psoriásica, excepto en el caso del cáncer de piel-no melanoma. Por ello, es muy importante que los pacientes utilicen protección solar (pantalla total) y que acudan a sus correspondientes revisiones con el dermatólogo.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO:

Respecto al tratamiento quirúrgico, éste se tendrá en cuenta para casos especiales con deformidades articulares importantes o daño articular, los cuales requieran un recambio de la articulación.

MATERIALES RELACIONADOS

_


SIGUIENTE
Ejercicios »

¿Qué te ha parecido este contenido?
0
0

Comparte en las redes:

AYÚDANOS A MEJORAR: